jueves 22 de octubre de 2009
Muy cerca de Bosnia, pero aun en Croacia se encuentra Plitvice, uno de los parques naturales más impresionantes de todo el país. Parece increible cuando se cuenta, pero por la mañana del mismo día salimos desde Venecia, visitamos unas cuevas en Eslovenia (que contaré más adelante) y por la tarde aparecimos en este lugar de Croacia y muy cerca ya de Bosnia.
La zona en un intento del gobierno de protegerla del turismo masivo cuenta con poca capacidad hotelera, unas 400 plazas. El parque recibe en temporada alta alrededor de 7.000 visitantes diarios, por lo que surgieron en su tiempo otras formas de alojamiento conocidas allí como "sobes". En realidad no son más que bed&breakfast a lo croata. Nosotros nos alojamos en uno de estos, Villa Zora. Fueron muy amables en todo momento, las habitaciones eran bastante decentes y te dan la posibilidad de comer (cosa que probamos uno de los días).
El parque, del cual tenéis aquí el mapa que te dan con la entrada, consta de 16 lagos en total. Se dividen en 12 superiores y 4 inferiores. El paisaje se debe al modelado karstico, predominante por la zona. El río Korana es el que pasa por todas esta zona, formando los lagos a diferentes niveles (travertino) provocando así numerosos saltos de agua.
Dependiendo del tiempo que dispones hay diferentes rutas (marcadas) a seguir. En diferentes puntos del parque puedes tomar barcos o buses que te trasladan de unas partes a otras, haciendo la ruta mas corta. De todas formas, fácilmente pasas todo el día.
Nosotros fuimos a finales de verano (quizá no la mejor epoca), pero dicen que cada estación tiene un encanto diferente. El otoño con sus tonalidades de rojos y marrones, y el invierno con las cascadas congeladas y todo cubierto de nieve, sean quizá las mejores épocas para visitarlo.
La zona cuenta con pocas infraestructuras, sin contar con la organización del parque que me pareció bastante adecuada. Hay una pista de esquí cercana a los hoteles y poco más. A pesar del potencial de la zona, siguen preservando todo su encanto, en contra de la opinión de los lugareños que ven en la explotación de la zona una gran fuente de ingresos.
Para terminar este pequeño relato, os propongo ver las fotos que hicimos allí:
domingo 18 de octubre de 2009
Rio Verde
Hace poco más de un mes estuve con unos amigos haciendo el "loco", o mas científicamente conocido como "barranquismo", o descenso de cañones... Total, que nos reunimos, nos dirigimos hacia Granada, cerca de Almuñecar, donde se encuentra el Río Verde, un lugar perfecto para estas prácticas. Como íbamos muchos novatos o casi novatos en estas lides, contratamos los servicios de una empresa, que fue la que nos guió e hizo las fotos pertinentes que hoy comparto con vosotros. Me lo pasé "pipa", pero se me ve un poco cara de "estreñio" en más de un salto...Es que daba un poco de miedo, pero poco a poco te vas acostumbrando.
Altamente recomendable para ir con amigos, compañeros de trabajo, etc. y quitarse el estrés de encima.
Adrenalina en estado puro.
viernes 2 de octubre de 2009
Venecia
Con motivo de nuestro último viaje os iré subiendo fotos y contando algunas historias, como siempre. Para empezar Venecia. Poco puedo decir que no se sepa ya de esta preciosa ciudad. Un par de curiosidades. Coincidimos con el Festival de Cine de Venecia y con unas regatas tradicionales que toman lugar cada año el 6 de Septiembre. No quiero extenderme más. Solo fotos. Eso si, para los próximas entradas sobre Eslovenia y Croacia prometo mucho más.
jueves 3 de septiembre de 2009
Redescubriendo Rusia
Llevo años visitando Rusia. Desde el 2002 han sido más de 10 veces. Colecciono visados de todos los tipos. Seguro que dentro de muchos años, cuando el mundo no tenga fronteras inventadas por los hombres, serán rarezas cotizadas.
Y tantas veces en Rusia, y casi nunca más allá de los límites de Moscú. Que si bien es grande (inmensa diría yo), y tiene muchas cosas que ver, no deja de ser UNA ÚNICA ciudad. En todas estas veces, había visitado 2 veces Piter(así es que como llaman los rusos cariñosamente a San Petersburgo), y siempre en otoño o invierno (las peores épocas para ir), y algunos pueblos o ciudades pequeñitas, y prácticamente todo en invierno. Insisto en lo de invierno, porque el paisaje y las posibilidades de viajar por Rusia de verano a invierno cambian enormemente. Es verdad que la nieve es preciosa, pero hace un frío terrible y las horas de luz son escasas, siempre está nublado y las oportunidades de viajar son más reducidas.
Esta vez, aunque teníamos citas casi diarias con la "burrocracia" rusa (sobre todo Lena), estábamos decididos a viajar unos días. Dicho y hecho. La escapada fue de viernes a lunes, pero los 4 días completos. Tiempo suficiente para que nos diera tiempo a ver y mucho.
Viajar en coche por Rusia dicen que es peligroso y que puede ser una odisea. Pero os digo que no lo es más que en cualquier otro lugar del mundo. Es verdad que hay gente que va un poco loca, y con cochazos a toda pastilla, y que algunas carreteras(fuera de Moscú) tienen partes intransitables, pero tampoco es para exagerar. La cuestión que yo conduje, y aunque me llevé una de esas multas exprés por ir 15 km/h más rápido de lo permitido (unos 6 euros de multa), no tuve muchos problemas. Los policías en Rusia te paran sin previa excusa, y te revisan para ver si todo está en regla. Si te multan, la multa la pagas de inmediato, así que para llevar el coche tienes que ir con dinero. El sistema de señales difiere un poco de España, y en particular saber a cuanto puedes conducir por cada lugar se hace misión imposible. Por eso el que me multaran. Iba a 75 cuando se podía como máximo a 60.
Recorrimos aproxidamente 1300 kms. Moscú - Vladimir - Suzdal - Yaroslavl - Kostroma - Moscú.
Como siempre digo, hay una Rusia de grandes ciudades (Moscú y San Petersburgo, y quiza alguna otra más), y la otra Rusia. Sólo hay que hacer unos cuantos kms y ya estas en esta otra Rusia.
Nuestro viaje fue por pueblos y ciudades del llamado "Anillo de Oro". Estas ciudades conservan el legado más importante de la religión ortodoxa en Rusia, y son lugares históricos, con numerosos Kremlins (fortalezas) e iglesias.
Vladimir fue nuestra primera visita. Forma parte del lugar patrimonio de la Humanidad «Monumentos Blancos de Vladímir y Súzdal».
Es un centro religioso muy importante, siendo la Catedral de la Asunción su mayor ejemplo. Aquí se encuentra la tumba de Alexander Nevski, personaje muy importante de la historia de Rusia, y Santo de la Iglesia Ortodoxa.
Nuestro camino prosiguió hacia Suzdal, precioso pueblo ruso, quizá el más turístico de esta zona, pero muy bien conservado y en cual pasamos un día maravilloso.
La casa donde nos alojamos era una típica dacha, donde fuimos atendido por la dueña como auténticos reyes. La mujer tenía un huerto con muchas y variadas hortalizas, y no dudo en ofrecernos. En Suzdal son muy famosos los pepinos, y se jactan de ser el lugar donde mejores los hay(abstenerse de coñas....). Tienen incluso el "Día del Pepino". Además de comer bien, usamos la banya, todo una novedad para mi. Me lo pasé pipa. Por la mañana desayunos blinis (crepes rusos) deliciosos, con mermelada casera. Todo un placer. Y después nos fuimos a pasear por el pueblo que tenía las fiestas del solsticio de verano.
Pude descubrir una bebida muy antigua y que pensaba que solo era fruto de las películas de la edad media, hidromiel. O "Medovuja", como se diría en ruso. En realidad no es exactamente igual que la hidromiel, pero muy muy similar. En Europa occidental cayo en el olvido, sustituida por la cerveza y otras bebidas espirituosas. En la Europa Oriental, se mantuvo hasta el siglo XIX, pero el vodka la desbancó y prácticamente desapareció del mapa. Lugares como Suzdal han recuperado esta tradición y fabrican medovuja. Ni que decir tiene que esta riquísima. Me sorprendió muchísimo el sabor.
Después de Suzdal, marchamos para Yaroslavl´, donde teníamos alquilado un apartamento para 2 días. Esta ciudad tiene un centro histórico patrimonio de la humanidad, y un kremlin bastante grande, aunque su estado de conservación podía mejorarse. Tiene aproximadamente los mismos habitantes que Málaga. De lo que pudimos ver, destaco la tranquilidad, los pocos coches y lo baratos que son los restaurantes. Uno de las noches cenamos en un restaurante japonés, muy de moda en Rusia, y disfruté como un pequeñín del sushi.
Desde allí hicimos una visita a Kostroma, otra ciudad del anillo de oro y parada obligada de los cruceros por el Volga. La ciudad muy tranquila y el Volga inmenso. Sin palabras. Alquilamos un barco y nos dimos un paseo por el rio. Muy bonito todo, y muy a lo "rusos nuevos", pero me encantó.
Al día siguiente, de vuelta para Moscú, hicimos una parada para almorzar en Kalyazin. Encontramos un restaurante tipo venta, para que nos entendamos. Comida casera y muy barata. En este lugar se encuentra un peculiar paisaje,ya que fue inundada gran parte del pueblo al construir un pantano, quedando solo el campanario de la iglesia al descubierto, como se ve en la foto.
Hay una leyenda que asocia el sonido de unas campanas (las cuales fueron sumergidas en el pantano) con desastres de nivel mundial (Hiroshima, etc). Preguntamos a los lugareños y casi se nos parten de risa.
En fin, un viaje corto, pero intenso. Lleno de sensaciones nuevas para mi. He descubierto como son las carreteras rusas...infinitas. Porqué a los rusos les de igual usar abetos de verdad para el árbol de Navidad...porque son infinitos, como las carreteras. He probado una banya rusa, rodeado de rusos, y al estilo más ruso posible. He visto pueblos pequeñísimos, y he apreciado como se vive en otras partes de Rusia que no sean Moscú (por otro lado, la mayor parte de ella).
Para completar la narración, las fotos. Saludos y hasta otra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















