Ocurrió. Tantas banderas de España por todas partes ha provocado lo que nunca habíamos imaginado, o sí. Franco ha resucitado. No podía ser de otra manera. La conjunción de los astros, miles de banderas españolas por doquier (se nos ha acabado en el país la tinta roja para banderas...verídico), y el orgullo patrio por haber llegado a la finalísima de la Eurocopa contra los alemanes (lo de ser alemanes también ha motivado a Franco), lo han logrado.
El generalísimo resucitó, sí, pero que raro habla ahora.....miren, miren.