Lo conseguimos. Después de tantos años, de escuchar siempre la misma historia, por fin somos campeones de algo en fútbol a nivel de selecciones. Todo lo que ha pasado tiene muchas lecturas. Por un lado cual es el camino hacia el éxito, que creo que ha quedado claro. Compañerismo, buen ambiente, buenos jugadores y no ir con expectativas muy grandes. Es la primera vez que veo ese ambiente de buen rollo en la selección. Raúl, no vuelvas. Otra cosa que ha quedado clara, es que el fútbol, por absoluta mayoría es el único deporte que mueve a las masas en España y en casi todo el mundo. Algo tendrá de mágico, porque otros deportes son mucho más espectaculares. Otra que el vudú funciona, y si no que le pregunten a los de CUATRO con el Otto, el muñequito vudú. También han pasado cosas que nunca habíamos vistos. Los españoles en su gran mayoría, han encontrado algo por lo que sentirse orgullosos y presumir (no discuto yo que seamos fáciles y deberíamos sentirnos orgullosos y apoyar otras cosas, pero la vida es así). Miles de banderas por todo el país, sin tener que implicar nada. Somos españoles, vivimos en España, y nos sentimos alegres. No hay nada de malo y además es espontáneo, sin política y políticos por medio (que siempre sobran). El sentimiento de colectivo es necesario para el progreso, para que el país funcione mejor, para poder ser solidarios. Si piensas que uno de Galicia, o de Euskadi, aunque tenga una desgracia, es su desgracia y no la tuya, mal empezamos.
Y por último, que esto es solo un deporte, nada más. No hay que sacar más lecturas ni consecuencias de él. La gente necesita heroes, siempre fue así, y no hay que empeñarse en cambiarlo. Cuando pasen unos días, todo se normalizará y la vida seguirá su paso, pero ya nadie podrá quitarnos los buenos ratos que hemos pasado frente al televisor celebrando las victorias de nuestra selección.