
Durante mi primera estancia en Moscú, a finales del 2002, conocí a muchísima gente interesante. Rusos y no solo rusos. Griegos, alemanes, ingleses, noruegos, japoneses y un largo etcetera. Disfruté de momentos mágicos. Viví cada instante de la manera más intensa que lo he hecho jamás. Pasaba de las lágrimas a las risas y viceversa, y así continuamente. No era mi primera experiencia viviendo fuera de España, pero sí era la primera en un país como Rusia. Lujo y miseria se encuentran allí tan cerquita el uno del otro, que te hace cuestionar una y otra vez el mundo en el que vivimos. Sí, ahora alguno me puede preguntar que si antes era mejor con la Unión Soviética, pero eso que lo respondan quienes deben, los propios rusos.
Pues una de las anécdotas más bonitas y divertidas para mi, me pasó con un grupo de gente, Grenada, a los que Davidik conoce tan bien o mejor que yo. De una manera un tanto casual(aunque el tiempo ha demostrado que nunca fue casual), el grupo de estudiantes europeos que compartíamos mismo albergue (este lugar tiene para un post muy bueno, eh, Davidik?) fuimos invitados por un chico ruso que estudiaba en el mismo lugar que nosotros, a un concierto de dicho grupo, Grenada. A partir de ahí todo fue sorpresa tras sorpresa. Los dos españolitos del grupo, por azar del destino, por ser españoles, o por lo que sea, fuimos los mas interesados en conocer más de esta gente, y terminamos, durante el tiempo que estuvimos en Moscú, pasando más días con ellos que ocupándonos de las tareas propias que supuestamente teníamos que hacer en el Instituto de Aviación. Pues en una de estas tardes que pasabamos juntos, me pidieron que les enseñara una canción. Yo, muy iluso, les mostré la letra, y les intenté enseñar la melodia tarareándola, pensando que ellos la cogerían, la harían suya, y la cantarían...craso error...A partir de ahí, empecé yo mismo a cantar la canción que se me ocurrió enseñarles (y la elegí, obviamente porque me gustaba, pero sobre todo porque era la única de la que me acordaba de la letra), cada vez que nos reunimamos con ellos. Cada fiesta, cada ensayo...La cuestión es que me vi cantando más de una vez en público, y alguna que otra en un teatro lleno de gente (cada vez que lo recuerdo me da vergüenza ajena, jeje, como si no fuera yo mismo el que hizo todo eso). No os creáis que era que cantaba tan estupendamente que tenía que cantar cada vez...nada más lejos de la realidad. Simplemente, esta gente maravillosa, me acogieron como uno más de ellos, y me enseñaron, o intentaron, saber estar encima de un escenario y hablar delante de un montón de personas(vale que la mitad ni me entendía...).
Pues después de todo este rollo, os dejo con la versión más rusa (porque se grabó allí) de Lela. Espero no herir sensibilidades, aunque sí pido perdon de antemano por semejante herejía.(Téngase en cuenta que está grabado durante una fiesta, con un mp3, y sin ningún preparativo...y salió como buenamente salió...leñe)